El grupo musical Plu Con Pla es producto del proceso de investigación, apropiación, enseñanza, dinamización y difusión de las diferentes manifestaciones culturales de los pueblos afrodescendientes del pacífico sur, adelantado por la Fundación Tumac en Tumaco. Haciendo referencia en su nombre a un plato típico de la region de Tumaco, la agrupación mezcla las músicas tradicionales del Pacífico sur colombiano con otros sonidos contemporáneos de la diáspora africana en el mundo como reggae, bossa nova, afrobeat, ragamuffin, o música urbana. El fundador y bajista Harold y la cantora Fernanda nos cuentan un poco de la filosofía de esta peculiar agrupación.

Plumuda con plátano
Plu Con Pla es una agrupación musical que recoge los ritmos tradicionales del Pacífico Sur colombiano, como son el bambuco viejo, las jugas, los alabados, los bundes. Plu Con Pla le apuesta a la conservación de la música tradicional a través de la música fusionada : ese formato de bombo, cununo, marimba, guasá y cantos, lo llevamos a dialogar con otros estilos, como son principalmente el reggae y el rap. Plu Con Pla nace en la Fundación Tumac en el 2016, aunque nos consolidamos en el 2017, cuando ya vamos a hacer nuestra primera presentación en el Festival Petronio Álvarez, donde nos dimos a conocer de una manera más formal y quedamos de tercer puesto como ganadores.

Plu Con Pla es el nombre que le dan a los tumaqueños las otras personas del Pacífico. Plumuda con plátano es un plato que aquí se ha comido. Plu de plumuda, que es un pescado muy espinoso que solo los comen los tumaqueños, y Pla de plátano. Bueno, la plumuda en sus tiempos era como algo resiliente, porque a los tumaqueños les decían los come-plu-con-pla, porque era un pescado muy espinoso y era el más económico, hasta lo regalaban. Siempre se burló de los tumaqueños por comer plumuda con plátano, lo cual significaba, de alguna manera, precariedad, pobreza, y entonces decirnos que comíamos plu con pla era, de alguna manera, decirnos que éramos muy pobres. Sin embargo, sí ha sido parte de nuestra gastronomía, y nosotros quisimos empoderarnos de esa identidad para traer nuestra música, para hablar de nuestro territorio.

La fusión e inspiración
El formato de Plu Con Pla es la base tradicional del Pacífico Sur, que son el bombo, los cununos, el guasá y la marimba de chonta. Esa es la base instrumental, la cual combinamos con sintetizadores, con guitarras eléctricas, con bajo eléctrico y batería. Nuestro director, Harold Tenorio, tuvo la oportunidad de estar en Francia, en África. Él trajo unos instrumentos diferentes: un djembe, un balafón… instrumentos parecidos a los que tenemos acá, pero que sonaban distinto, así como ritmos que aprendió allá. Entonces, nosotros empezamos a investigar, a jugar, y empezamos a escuchar música africana, música de Tumaco, la salsa choque… Las voces cantan tanto tradicional, como ese viaje del Pacífico, con chureos y todo esto, más una interpretación mezclada con reggae que hace Jair, Fernanda, que le mete un poco al rap, y Lina, que da también una musicalidad dulce a la agrupación.

La mezcla de ritmos que utiliza Plu Con Pla viene principalmente de la inspiración en nuestros maestros de aquí del Pacífico, en los maestros de Perlas del Pacífico, que fue una agrupación de las más fuertes en música tradicional de aquí: maestros como el maestro Braulio, que toca cununo; el maestro Críspulo Ramos, que fue el marimbero de la agrupación de Plan de Padrinos. Nos inspiramos del afro beat que está en auge y, obvio, también estamos escuchando al mundo: a Jamaica lo escuchamos mucho, y muchos países africanos. También el Kuduro de Angola.

Siempre es un desafío introducir nuevos ritmos, tocar la tradición de alguna manera. No es algo que se da por sentado, porque, pues, hay muchos maestros que se dedican precisamente a cuidar, a cuidar que no se contamine, por decirlo de alguna manera, ese legado cultural. Sin embargo, pues, nosotros, al ser parte de procesos que vienen desde hace mucho tiempo, hemos sido educados en la tradición. Nosotros participamos de los eventos, de los rituales, estamos siempre trabajando con nuestros mayores. Entonces, pues, nos pudimos permitir ese ejercicio también porque estamos en diálogo con la tradición y porque podemos interpretar y tocar, de alguna manera, nuestra tradición fácilmente. Entonces nos han dado carta abierta para poder hacer este tipo de laboratorios, siempre y cuando se nombren las cosas bien, se argumenten bien, se diga por qué se está haciendo así, y, pues, lo hemos intentado.

No más velorios
Nos interesamos en hablar desde la región de lo que nos sucede, de cómo vivimos aquí, de lo que nos interesa, admirando nuestro territorio, pero también hablamos de la situación, de los problemas sociales que enfrentamos como población afro en Colombia. En nuestras letras sí queremos hablar de todo: de nuestra cotidianidad, de lo que vivimos de una manera social, de lo que se vive en nuestro territorio, de lo difícil que es la violencia, pero también de lo que vivimos en el día a día.

Hay muchas letras que son representativas, que han sido importantes en nuestro proceso de crecimiento musical. Están, pues, la principal, la que más llamó la atención del primer EP que hicimos fue No más velorios, que es una canción que habla de cómo hemos vivido nosotros este territorio y en lo que se transformó, sí, y hace una denuncia a esa situación, y reclamamos, pues, al país que nos devuelvan esa tierra, que no queremos seguir poniendo los muertos en esta sociedad.

Y que para nosotros es fundamental cantarle en cualquier concierto, en cualquier espacio, porque es como una protesta y una propuesta hacia nuestros pueblos, hacia nuestras vidas, porque nosotros hemos vivido cosas muy fuertes en el Pacífico entero, en Colombia en general. Y a través de esa canción, quisimos decir: “No, no queremos más velorios”.

Ese es como la esencia de ese video: nos fuimos a esa zona realmente, a la zona de difícil acceso en Tumaco, fuimos a grabar en un puente palafítico. Le quisimos dar como ese toque gris de los muertos, como de esa tristeza que nos genera, y como un contraste entre el mar, la tierra, nosotros, nuestros barrios, nuestras comunidades. mostrarle al mundo y a Colombia, y a los que no nos conocen, en dónde vivimos, cuál es nuestro territorio y qué sentimos día a día, y cómo lo hacemos día a día.

Otra que se llama Vos sabés, que también habla de qué significa vivir aquí y sentir que al resto de la sociedad no le importa. No le importa lo que está pasando en el Pacífico colombiano, cómo el resto de las ciudades o de los territorios de Colombia se olvidan del Pacífico, o se demuestra a esta sociedad, pues, que al parecer nuestros muertos no importan, que otra vida vale más que la de la gente negra del Pacífico colombiano.

Otra canción muy importante que hicimos fue Ahora, y Somos inmarcesibles, que es un reclamo al Himno Nacional, a decirle también al resto del país que esa Colombia que se prometió históricamente no se ha cumplido para el resto de las regiones, de la periferia; que hay una deuda; que, aunque podemos, por un lado, estar orgullosos del país que se ha construido, hay mucho que se debe a las comunidades, a los campesinos, y que no se está haciendo nada para reparar eso o para cumplir con la nación, con el Estado que se prometió en esa época y de una guerra, de una guerra de independencia que nosotros hicimos parte, que trabajamos duro, que peleamos duro para poder tener la libertad, pero que, de alguna manera, esta nación nos mantiene todavía en el olvido, en la periferia, en condiciones marginales, casi que de esclavitud, diría yo, porque nuestros trabajos son mal remunerados. Seguimos sólo trabajando en la extracción de materias primas para la explotación de nuestro propio territorio. Eso denuncia esa canción y ha tenido una acogida muy importante en el país.

Nuestro último álbum Pura actitud también muestra cómo vamos resolviendo problemas con pura actitud, y habla no sólo de los problemas, también habla de cómo nosotros disfrutamos la vida, cómo nos empoderamos, cómo nos sentimos por ser negros, por ser del territorio del Pacífico. Habla del empuje que tenemos, de la alegría de vivir, habla de lo orgullosos también que nos sentimos de este territorio que habitamos, cómo lo hemos moldeado.

En este EP quisimos tener unas letras que hablen de más temas, temáticas distintas: de los problemas sociales, de la tradición, pero también de nuestra actitud frente a la vida en este momento, de esa manera positiva en que enfrentamos el día a día. También tocamos otros estilos musicales que no habíamos tocado antes. Quisimos conectarnos un poco con Brasil en la canción La oración, que tocamos un poco de bossa nova. También hicimos la canción Agua, que habla de la tradición, pero le da un ambiente más universal. Hay muchos elementos interesantes de este nuevo álbum, pero también se mantiene la esencia de Plu Con Pla: el beat, la energía, el rap, la tradición, el currulao, el bambuco viejo, todo está ahí.

Nosotros, cada vez que estamos en el escenario, en este espacio musical que tenemos, nos sentimos vivos. Nosotros somos primos, hermanos, hijos, sobrinos. Nosotros somos una familia, que, independientemente de hacer música por fuera, es algo que sentimos. Nosotros queremos conservar nuestras tradiciones, queremos darle a esos niños, niñas, jóvenes, adolescentes de estos barrios, de esta comunidad en la que vivimos día a día, que utilicen la música como una herramienta de paz, de tranquilidad, de ocupar su tiempo libre en cosas bonitas, que se inspiren, que sientan que la música es armonía, tranquilidad para la vida.

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