Carmelo Torres es el principal representante de la «cumbia sabanera», la cumbia que se toca con acordeón, típica de la región de los Montes de María, en el norte de Colombia; es el heredero del maestro en la materia Andrés Landero, con quien aprendió: Landero fue, en efecto, el primero en tener la idea de reemplazar las gaitas tradicionales por el acordeón. Como garante de esta tradición musical, Carmelo Torres contribuye a renovar el estilo a través de sus composiciones y de sus colaboraciones musicales audaces y modernas. Aquí está su testimonio, acompañado por algunos miembros de su grupo.
«Esta es la cumbia sabanera, hay que hacer bailar a la gente, y esta es la cumbia más decente, hay que hacer mover las caderas, y esta es la cumbia de mi tierra, hay pa’ todos los continentes».
Mi nombre es Carmelo Torres Mendoza, soy integrante o el jefe de la agrupación Carmelo Torres y su cumbia Sabanera. La cumbia sabanera es la cumbia que interpreta allá en los Montes de María, el maestro Andrés Landero, la cumbia tradicional, la cumbia que se toca con acordeón y se acompaña con tumbadora, como el tambor alegre, la caja como el llamador y la huacharaca como la maraca. Nosotros hacemos la cumbia tradicional, la cumbia de las raíces de los ancestros de nosotros, cumbia tradicional, que es la propia cumbia de allá de las sabanas de Bolívar, de los Montes de María. La cumbia se toca con gaitas, que es un instrumento indígena. Cuando llega el maestro Andrés Landero, toma las melodías de las gaitas y la interpreta con el acordeón, entonces ahí es cuando se crea esa forma nueva de tocar esas cumbias ancestrales con el acordeón, entonces por eso se le llama ahora la cumbia sabanera. Todavía se toca en la región la cumbia tradicional, que es con gaitas, tambor alegre típico, el llamador típico y la maraca. Acá en la cumbia sabanera, cuando ingresa el acordeón como el instrumento líder, ya no se toca con los tambores tradicionales, sino con la conga, que es un instrumento puertorriqueño, y la caja que utilizan en el vallenato, se toca como llamador, y la huacharaca reemplaza la maraca, la maraca que es un instrumento muy tradicional, muy indígena, que es un totumo lleno de chuidas, una semilla que le hace las frecuencias altas, entonces la huacharaca se reemplaza ese instrumento.
Nuestra región, que son los Montes de María, es muy rica culturalmente y ahí se gestaron diferentes ritmos, no solamente la cumbia, se interpreta también el merengue, que tocan los vallenatos, pero con una cadencia diferente acá, acá el merengue se le llama merengue sabanero, lo mismo el paseo, lo interpretan los vallenatos, que en la zona de la provincia de Padilla, acá también se toca el paseo, pero con una cadencia más sabanera, además se toca la puya, que también lo interpretan ellos, pero acá con la cadencia característica de la región, además se toca el paseadito, la charanga, se toca el chandé, se toca el porro y un poco de ritmos, porque la región esa es demasiado extensa y hay bastante influencia de una región con otra, que son vecinas, y ahí pues interpretamos todos esos ritmos que se gestaron en esa región.
El acordeón entra a Colombia por puertos, costeros, marítimos, viene de Alemania, tanto en la Guajira como en el Magdalena, lo adoptan y sacan sus propias melodías con ella, por eso que cuando llega a la región de nosotros, a nuestra sabana, que el maestro Andrés Landero que se interesa por el acordeón, él comenzó a tocar eso, los paseos, merengues, que se escuchaban, pero como él pertenece a una región que es cumbiera, que es honestamente de cumbias, adopta esas melodías de las gaitas en el acordeón, y a la gente le gustó mucho, que a él todavía le dicen el rey de la cumbia. Es un instrumento europeo, alemán, que se llegó y pertenece a nosotros también ahora, porque se toca de todo ahí con ese aparato, el aparato pitador.
Yo tengo como 100 composiciones, tengo en ritmo de puya, tengo en ritmo de paseo, en ritmo de merengue, en ritmo de cumbia tengo mucho, tengo porro, tengo chandé, paseo, tengo son, tengo muchas composiciones y yo tengo como 100 canciones, pero tengo como 30 o 40 grabadas. Toco canciones de mi inspiración, toco canciones del maestro Landero, toco canciones del maestro Adolfo Pacheco, toco canciones del maestro Toño Fernández, toco canciones de muchos compositores, pero en cumbia. Compongo mucho al tema de la mujer, grabé una canción que se llama « Me enamoré de ti », en ritmo de chandé. Nosotros los compositores de allá, de los Montes de María, cuando hacemos una canción, es porque algo ha sucedido, o sea, la vivencia, no es porque nosotros querramos hacerla, sino porque hemos vivido ese momento por el amor a una mujer, o a un paisaje, un amigo, también se le hacen muchas canciones a los amigos.
Quiero añadir que nuestra música sabanera, me he dado cuenta que gusta mucho, tiene una magia, sobre todo la cumbia, es un ritmo que tiene mucha magia con la gente, se conecta enseguida con nosotros, que estamos acá en la tarima interpretándola, al ver a la gente emocionada escuchando nuestra música, eso da como un fresquito sabroso. La verdad que nuestra música, la respeto y me le quito el sombrero porque es nuestro patrimonio cultural y es representativa de nuestra región.




