Lina Babilonia representa en Barranquilla la larga herencia musical del bullerengue. Esta sonriente mujer es de estas artistas que difunden y transmiten la tradición folklórica caribeña a través de sus conciertos por todas partes del mundo, pero también con sus proyectos musicales y educativos como el de “Las Flores de Barranquilla”. Aquí nos cuenta un poco de su historia y trayectoria.

La entrevista :

Mi abuela fue pescadora por mucho tiempo, y la familia de mi madre fueron y son aún vendedoras de pescado y pescadores. Y me cuentan que a mi abuelo sí le gustaba bailar bullerengue, le gustaba muchísimo.
Aprendí escuchando, aprendí por casualidad también, porque alguna vez necesitaban una persona que hiciera coros a una cantadora del Pacífico, y me buscaron a mí porque yo venía de María la Baja. Entonces, la sorpresa era que yo no sabía de folclor, pero allí empecé a trabajarlo con una persona que sí era del folclor y tenía muchísimo que ver con el folclor, y era Tomás Terán, el hijo de una gran cantadora y tamborera como es Graciela. Bueno, yo siempre digo que con él aprendí. Él me dice que no, porque yo eso lo traigo en mi sangre. Él dice : “tú eso lo traes en tu piel, en tu sangre, eso lo traes dentro de ti. Lo que pasa es que nunca te diste cuenta y nunca exploraste esa parte”. Entonces, ahora cuando la estoy explorando, siento que amo y que vivo por la tradición y que cada fibra, cada pelo, cada cabello, cada uña, todo hace parte de la tradición.

Los grandes ritmos que tenemos dentro del Caribe colombiano, estamos haciendo bullerengue, estamos haciendo fandango, estamos haciendo chalupa, estamos haciendo garabato, chandé, estamos haciendo pajarito, un poquito. Y todos esos grandes aires que nos representan en el Caribe colombiano, y que por muchos años se han tocado por nuestros ancestros. Es simplemente contar, relatar con una melodía, con una tonada, lo que sucede alrededor de cada una de nuestras cantadoras, de nuestros ancestros, de nuestra vivencia, sobretodo. Yo pienso que uno de los temas que a mí me encanta y que fue como la primera, el primer momento de mi vida para enfrentarme como solista y como Lina Babilonia fue uno de los temas de Etelvina Maldonado : ¿Por qué me pega? Es un tema que me la hace recordar porque, bueno, nosotros siempre compartíamos escenario, pero me identifiqué muchísimo también con los temas de ella, así como con los de Maestro Magín Díaz, con quien también compartí por mucho, grabamos cosas. Y, bueno, les tuve como un afecto y siempre un respeto sobre todo porque a ellos hay que tenerles respeto. Ellos son los portadores de nuestra tradición y a los que debemos respetar por encima de todo. Entonces, ese es un tema que me encanta muchísimo.

¿Por qué me pega? ¿Por qué me pega, mamita? ¿Por qué me pega? ¿Por qué me pega, madre mía? Si yo a ti no te hecho nada, hombre. ¿Por qué me pega, madre de mi corazón, hombre? ¿Por qué me pega? ¿Por qué me pega? Oye, mamita, caramba, hombre.

Yo tengo un grupo de señoras y de adulto mayor. Bueno, y también de jóvenes ; señoras que nunca habían tenido como contacto directo con la tradición. Me inventé crear un grupo y empezar como a ayudarlas a que conocieran un poco más de lo que era la tradición del Caribe colombiano. Para no solamente que conocieran la música ancestral, sino también como que tuvieran una parte donde hacer música y donde ocupar un poco más el tiempo libre, haciendo música. Y que ellas también se sintieran en su momento útiles. Porque en la costa, como en todas partes, las señoras ya de edad se dedican simplemente a criar a los nietos. En nuestro Caribe es así. Entonces, al llegar a Barranquilla yo me di cuenta de que son señoras que aún pueden vivir, disfrutar, hacer cosas por sí solas y que se les puede tener en cuenta. Y que de pronto ellas lo quisieron hacer cuando jóvenes, pero no se les dio la oportunidad.

Entonces, Las Flores, así se llama el grupo, se llama Las Flores de Barranquilla, son señoras de todas las edades, viudas, señoras que han muerto hijos, señoras maltratadas por una gran cantidad de vicisitudes. Y que han venido reuniéndose por muchos años bajo mi dirección trabajando la música tradicional del Caribe colombiano. Ellas hacen bullerengue, hacen chalupa. Entonces, para ellas esto ha sido nuevo, pero cada día que se sumergen más, al pasar los años, les gusta más. Y es como esa forma de ellas vivir nuevamente y de conocer lo que en algún momento nunca les dieron la oportunidad de conocer y explorar. Entonces, Las Flores de Barranquilla es un gran proyecto al cual yo le he dado toda mi vida, gran parte de mi vida. Y bueno, yo creo que hasta que muera, porque las amo, porque la pasión con que hago mi trabajo con ellas es increíble.